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MÁLAGA hISTÓRICA y
mONUMENTAL
Para cualquier turista que llegue a nuestra
Ciudad y quiera conocer lo esencial de Málaga desde un punto de vista
histórico y monumental, es obligado el siguiente itinerario básico.
Dicho recorrido debe comenzar en los Jardines de Pedro Luis Alonso,
construidos en 1.945, de inspiración árabe y situados al pie de las
terrazas ajardinadas de Puerta Oscura. Desde ellos se contempla una
magnífica panorámica del Castillo de Gibralfaro y de la Alcazaba.
Muy cerca se encuentra el edificio del Ayuntamiento,
construido entre los años 1.911 y 1.919 por los arquitectos malagueños
Rivera Vera y Fernando Guerrero Strachan; muestra característica de
la arquitectura autóctona malagueña de principios del siglo XX, donde
destacan las esculturas alegóricas del frontis de la fachada principal,
obra del escultor Francisco Palma, y las esculturas de los laterales,
obra de Murillo Carreras.
Podremos contemplar por la Avenida Cervantes, paralela al Parque (uno
de los cinco jardines botánicos de Málaga), edificios como el Banco
de España, de estilo neoclásico, el antiguo edificio de Correos, de
estilo mudéjar y la Casita del Jardinero, actual sede de la Oficina
de Turismo del Ayuntamiento de Málaga, rodeada de exótica vegetación.
Desde aquí podremos subir hacia el Palacio de la Aduana, de estilo neoclásico
y proyectado por el arquitecto Manuel Martín Rodríguez en el año 1.788,
posteriormente fue Real Fábrica de Tabaco y en la actualidad es la Subdelegación
del Gobierno en la Provincia.
Desde
la Plaza de la Aduana, cabe adentrarse por la calle de Alcazabilla,
encontrándonos con los monumentos de la
Alcazaba y el Teatro Romano, conjunto arquitectónico que se encuentra
en restauración, incluida la Judería con el monumento a Ibn Gabirol,
poeta y filósofo malagueño del siglo XI.
En la romántica Plaza de la Merced nos
encontraremos con bares tradicionales de tapas y otros de copas que
se combinan para hacer grato el itinerario y poder disfrutar de la gastronomía
malagueña. En la calle de Granada está situada la Iglesia de Santiago,
edificado sobre los terrenos de una antigua mezquita. Se conserva la
torre mudéjar y una portada en cerámica.
A
escasos metros nos encontraremos con el Palacio de los Gálvez de Macharaviaya,
fundadores de la ciudad de Galvestown en Florida, y la antigua bodega
del Pimpi, del siglo XIX, centro de reunión de poetas donde se puede
degustar los vinos de Málaga. A la izquierda está la calle de San
Agustín, y por la que llegamos al antiguo Palacio de los Condes de Buenavista,
construcción del siglo XVI, de traza renacentista, y sede del Museo
Picasso. Continuando por la calle de San Agustín, nos dirigiremos hacia
la Plaza del Obispo, desde la que podremos contemplar la fachada principal
de la Catedral (siglo XVI) y el Palacio Episcopal (siglo XVIII), hoy
sala de exposiciones. De la Catedral destacamos su exuberante fachada
barroca de la Plaza del Obispo (siglo XVIII) y su solemne interior renacentista
(siglo XVI), así como la Sillería del Coro tallado por Luis Ortiz, José
Micael Alfaro y Pedro de Mena y Medrano, obra maestra de la escultura
barroca de nuestro país. Desde la Plaza del Obispo, y a través de la
calle Fresca, llegamos al conocido Pasaje de Chinitas, donde radicaba
el conocido Café de chinitas que recogió en sus poemas Federico García
Lorca. En este entorno y calles adyacentes se concentran una amplia
oferta de mesones tradicionales y bares de tapeo.
Para finalizar nuestra visita, y dejando
atrás el Pasaje de Chinitas, salimos a la calle del Marqués de Larios,
vía principal de la Ciudad. Aunque queda fuera de este itinerario básico
por el Centro Histórico de la ciudad, no podemos olvidar el edificio
del Museo de Artes y Costumbres Populares, en el Pasillo de Santa Isabel,
situado en un bello edificio conventual del siglo XVII y posterior Mesón
de la Victoria.
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